Y digamos que fueron
trescientas sesenta y cinco
-noches-
digamos entonces que
trescientas sesenta y cinco
-no alcanzaron-
y que por suerte faltaron
la mitad de todas ellas
pues solo treinta se salvaron
eso equivale a que:
trescientas treinta y cinco
no se que hice al respecto
y si nos ponemos minuciosos
solo cien versos lograron ver
el amanecer desde un cuaderno
Los otros se quedaron ocultos
al menos mil
que sin quererlo desaparecieron
-Y digamos con o sin orgullo
que si tan solo un verso llega
y te logra leer a tí los ojos-
-Y digamos con o sin seguridad
que si tan solo un verso llega
y te logra sonreír a tí los labios-
-Y digamos con o sin emoción
que si tan solo un verso llega
a tu puerta y te abraza el alma-
-Y digamos con o sin recelo
que si tan solo un verso llega
y se queda junto a tí no una sino todas-
Hipotéticamente esas
trescientas sesenta y cinco
-noches-
se desligaran del papel
del lápiz mi mano y uñas
y prejuicios y excusas
y con creces
serán
y con creces
serán
-las que te entenderán a tí-
yo no puedo
torpe y reservado
ya que digamos que me quede
trescientas sesenta y cinco
-noches-
de este amor torpe y reservado
se salvaron solo los saludos
cuando tengo que verte ignorarme