La poesía emplaza
el sentido y se esfuma
caminar por la senda
terminando de amar a la luna
se cierra la puerta
y todo es una teoría
sobre lo completo a la mitad,
silencio que espera escucharse
quizás,
- y risas -
que en la boulé,
se burlan sabiamente
buscando a las penas
dejando la razón, en un librero
que todo se pregunte, pero
que nada aún se conteste.
El hombre y su sublime
labor de, derribar las tormentas.
Porque:
A cada derrumbe de las pruebas
el poeta responde con una salva
por el porvenir – (Jorge Teillier)
y todo vuelve a ser un par
de letras arrojadas al azar
juntas o muy separadas
por diferencias que la humanidad
encuentra útiles
hasta que,
todo se silencia
otra vez.
volviendo la tinta de la pluma
al corazón del poeta,
ó
retornando la culpa
al papel maldito que la invoco.
Felipe Laeter.