Basta
de alegorías yo no conozco nada de ti
¿Aun
así estarías dispuesta a quedarte aquí?
el
perro como el tiempo orino mis papeles
los
poemas no son como los de antes
y
sabes: intente recordar tu dirección
también
sabes bien los resultados;
trecientos
mil pasos en reversa para devolverme al barrio
que
nunca deje; hastío! no quiero recordar otro
Basta
de alegorías yo casi siempre mire tus ojos
las
palomas son estúpidamente iguales
y
los faroles junto a ellos los arboles
llenos
de autos los colores unos a otros todos
los
discos piratas en el suelo -el suelo!-
las
veredas de hecho las rejas a veces no sé bien
las
bancas de cada plaza con su columpio
y
las estrellas desproporcionadas llenas
la
luz este o no este las ampolletas
unas
a otras las botellas los tejados
pero
eso solo desde los balcones
no
entiendo ni los cipreses llorones
ni
los pantalones desteñidos recuerdos
Basta
de alegorías cuantas veces te salude no lo sé
nunca
te prometí porque llevo años lejos del alcohol
pero
tú dime qué esperas si son: trecientos mil pasos
en
reversa para devolverme a ese barrio -puto barrio!-
trecientos
mil día tras día y noche tras noche
lo
admito no recuerdo donde te encontré
lo
admito la última vez que logre ver no fue
precisamente
de pie ni en victorias pues sabes bien
las
perdí todas: las carreras en donde nunca aposte tan bien
trecientos
mil y ya me hastiaron las alegorías
todas
iguales los puentes los botes amores
opiniones
no así las canciones pero uf las emociones
lleno
esta de nubes todas con forma de nubes
gatos
con forma de gatos
doctores
con batas de doctores
zapatillas
con esa forma de zapatillas
banderas
rectangulares como banderas rectangulares
pasillos
tan largos como pasillos tan largos
¡hastío!
¡Zozobra!
comida
que parece comida
trenes
van y vienen trenes
calles
empiezan y terminan en otras calles
túneles
con entradas y salidas con avenidas
tiempo
segundo a segundo lo mismo: alegoría
en
fin; si; en fin
Basta
de ellas tú me conoces bien
mejor
que yo a mí o mejor que a tí
Trecientos
mil pasos -te cuento camine un día al salir de mi casa-
pero
estuve a uno -tan solo a uno- de tocar tu puerta y decirte todo absolutamente
todo
no
lo hice
pero
te vi
me
detuve cuando te vi
eres
como igual a mí
tomabas
tu bolso como
con
la misma mano con la que yo escribo.
y
vaya que te escribí
vaya
que si